Entrenamiento para usar la bandeja sanitaria
Dale a tu gatito la mejor oportunidad de aprender a hacer sus necesidades rápidamente.

Aprender a ir al baño rápidamente
Una bandeja de plástico suele ser la opción más sencilla, económica y fácil de mantener limpia. El borde de acceso debe ser lo suficientemente bajo como para que el gatito pueda entrar y salir con facilidad. Coloca la bandeja en un lugar tranquilo de la casa, por donde no se pase mucho, para que el animalito tenga algo de «intimidad». Asegúrate de que el gato pueda acceder a ella en todo momento, incluso cuando no estés en casa. Una buena opción puede ser colocarla cerca de su lugar de descanso. A muchos gatos no les gusta en absoluto que la arena de la bandeja tenga olor. Por lo general, lo que mejor les va es la arena de arcilla inodora, que se aglomera bien. Si ya hay más gatos en casa, es recomendable colocar una bandeja sanitaria adicional.
Estar muy atento
Para asegurarte de que tu gatito utilice la bandeja cada vez, debes vigilarlo de cerca durante los primeros días. Si deja de jugar y empieza a olfatear, hay que cogerlo y llevarlo a la bandeja. Recompensa al animal si olfatea o araña dentro de la bandeja, y elógialo efusivamente cuando haga pis o caca; si es necesario, dale una golosina o un poco de comida como recompensa. Si no puedes vigilar al animal, puedes encerrarlo en un lugar donde se encuentre la bandeja, por ejemplo, el lavadero o similar. Hazlo hasta que estés seguro de que el animal utiliza la bandeja como lugar fijo para hacer sus necesidades. Una vez que hayas encontrado un tipo de arena y una bandeja que le gusten, no introduzcas cambios repentinos: ¡eso es buscar problemas! Si quieres utilizar un nuevo tipo de lecho, mézclalo primero con el antiguo durante una semana.
Es importante que el gato se sienta a gusto en su bandeja. Por eso, hay que evitar en todo momento situaciones desagradables mientras el animal esté en la bandeja. No le des medicamentos mientras esté en la bandeja, ni le castigues cerca de ella. No coloques la bandeja en lugares donde pueda producirse un ruido repentino, por ejemplo, junto a la lavadora. Asegúrate de que el perro no pueda molestarlo cuando el gato esté en la bandeja.