CT
¡También es posible para tu mascota!

¿Qué es la TC?
La TC (tomografía computarizada) es una técnica de exploración en la que se examina el cuerpo mediante rayos X. Alrededor del túnel por el que se desplaza el paciente gira a gran velocidad un tubo de rayos X. El tubo emite un haz estrecho de radiación a través del cuerpo, que es captado al otro lado por un detector. Nuestro sistema (de 64 cortes) cuenta con 64 de estos detectores, lo que permite obtener imágenes de muy alta resolución con gran rapidez. El escáner escanea una zona delimitada del cuerpo en un gran número de cortes, tras lo cual se pueden obtener secciones transversales en cualquier dirección deseada, así como una imagen en 3D de la zona escaneada.
Seguridad
Un escáner de TC funciona con rayos X. Por eso, no puede estar presente durante la exploración. La exploración dura muy poco, normalmente solo unos minutos, tras lo cual se saca al animal del escáner. Mientras se realiza la exploración, puede tomarse un café o un té en la sala de espera.
¿Por qué CT?
En principio, cualquier propietario que acuda al veterinario con un animal enfermo solo está interesado en tres cosas:
1. ¿Qué le pasa? (Diagnóstico)
2. ¿Qué posibilidades hay de que se recupere? (Pronóstico)
3. ¿Qué se puede hacer al respecto? (Tratamiento)
Es evidente que no se pueden responder correctamente las preguntas dos y tres si no hay un diagnóstico.
Aún es muy frecuente que no se pueda establecer un diagnóstico preciso con las técnicas de exploración habituales, como las radiografías y las ecografías. En muchos casos, la tomografía computarizada puede ser la solución. A veces, una resonancia magnética es una mejor opción.
Anestesia
Si concierta una cita con nosotros para una tomografía computarizada, esto significa que habrá que anestesiar a su mascota. Y es que, durante la exploración, no debe moverse en absoluto. Una buena preparación para una exploración bajo anestesia empieza en su casa. El día antes de la anestesia, su mascota no debe comer nada a partir de las 18:00 h. ¡Pero sí puede beber agua! Al día siguiente, acuda a la clínica a la hora acordada. ¡Por favor, saque a pasear a los perros antes de venir! Cuando nos trae a su mascota, lo hace con la (justificada) confianza de que recibirá la mejor atención médica posible. Por eso, siempre se realiza un examen físico antes de que el animal sea sedado. En este examen se presta especial atención, como es lógico, al corazón y a los pulmones. Si acude a nuestra clínica por recomendación de otro veterinario, le agradeceríamos que trajera consigo el historial médico de su animal (con los posibles análisis de sangre y/o radiografías). Al igual que en la medicina humana, los anestésicos utilizados en veterinaria son muy seguros. Por lo tanto, los riesgos de la anestesia son mínimos para un animal sano. Sin embargo, si existen problemas de salud (desconocidos tanto para usted como para nosotros), la anestesia puede plantear ciertas complicaciones. Si el examen previo a la anestesia no revela ninguna anomalía, nuestro equipo podrá anestesiar a su mascota con total tranquilidad y comenzar el examen. Durante la anestesia, se supervisa al animal de forma continua. Una vez finalizado el examen, se despierta al animal y, por regla general, puede volver a casa inmediatamente.
Tras la investigación
Una vez finalizada la exploración del animal, es necesario evaluar los resultados y las imágenes obtenidas. A menudo, el diagnóstico puede establecerse inmediatamente después de la exploración. Si es necesario, las imágenes se remiten a expertos en el campo de la imagen médica para una evaluación adicional: el Dr. I. Gielen y el Prof. H. van Bree, de la Universidad Estatal de Gante. A continuación, proponemos un plan de tratamiento.
Si acude a nuestra clínica por remisión de su propio veterinario, le remitiremos de nuevo a él y le enviaremos un informe lo antes posible (por teléfono, correo postal, fax o correo electrónico), para que, una vez de vuelta en casa, pueda elaborar junto con él un plan para el tratamiento posterior.
¿Cuándo se debe realizar una tomografía computarizada y cuándo una resonancia magnética?
Para algunos problemas, la resonancia magnética es la mejor forma de llegar a un diagnóstico; para otros, la tomografía computarizada.
Haz clic AQUÍ para ver un resumen sobre cuál es el mejor método de investigación.