Enfermedad articular

La artrosis es una enfermedad articular que se caracteriza por un desgaste excesivo del cartílago, excrecencias calcificadas en los bordes de las articulaciones y, en ocasiones, fragmentos calcificados de cartílago que flotan libremente en la articulación. En los perros, casi siempre se produce una inflamación en la articulación, por lo que sería más adecuado denominar a esta afección «osteoartritis ». La artrosis es una afección dolorosa. El dolor se debe a una presión anómala sobre el hueso subyacente al cartílago afectado, a la reacción inflamatoria y a fuerzas de tracción anómalas sobre la cápsula articular y los ligamentos que rodean la articulación. El cartílago en sí mismo es insensible (no contiene fibras nerviosas). En los perros, la artrosis se observa principalmente en las caderas (HD), los codos (ED), las rodillas (en caso de problemas de ligamentos cruzados y meniscos) y los talones.

Existen muchos malentendidos sobre la artrosis

Por eso conviene repasar los siguientes puntos:

  • La artrosis no solo afecta a los animales mayores. ¡Los perros (muy) jóvenes también pueden padecerla!
  • ¡El ejercicio no es malo para las articulaciones! El cartílago de una articulación debe nutrirse a través del líquido sinovial, ya que no contiene vasos sanguíneos. Esta nutrición solo se produce correctamente cuando se ejerce presión sobre la articulación: ¡solo entonces los nutrientes se «masajean» hacia el interior del cartílago! No obstante, el ejercicio debe realizarse de forma controlada y regular.
  • Montar en bicicleta no es malo para un perro (joven). Precisamente el movimiento lineal al trotar (¡es decir, sin pedalear demasiado rápido ni arrastrar al perro, y sin dejar que galope!) es una buena forma de poner a los perros en forma.
  • ¡La artrosis no es incurable! Muchos perros, incluso si padecen artrosis desde una edad temprana, pueden llegar a una edad avanzada con esta afección. Sin embargo, el éxito del tratamiento depende en gran medida de la motivación del dueño.
  • ¡La artrosis no tiene cura! Las articulaciones que se han visto afectadas nunca volverán a estar normales. Sin embargo, sí es posible frenar o detener el avance de la enfermedad.

Tratamiento de la artrosis

El tratamiento de la artrosis se centra en tres aspectos:

1. El alivio del dolor
Los analgésicos antiinflamatorios son imprescindibles en el tratamiento de la artrosis. Muchos propietarios se muestran reacios a utilizar analgésicos (a menudo por razones poco claras). Hoy en día existen varios analgésicos y antiinflamatorios que pueden administrarse a un perro durante un periodo prolongado sin problemas. Además, actualmente existe un medicamento (Librela®) que contiene anticuerpos contra el denominado factor de crecimiento nervioso (NGF), una proteína que interviene en el dolor de la artrosis. Cuando los analgésicos «habituales» no funcionan bien, ¡este Librela® suele ser la solución! En algunos casos, con el tiempo se puede dejar de tomar analgésicos, aunque es frecuente que haya que volver a recurrir a ellos, por ejemplo, cuando hace frío y llueve, pero también tras un juego (demasiado) enérgico con el perro de los vecinos. El uso de analgésicos debe combinarse con ejercicio controlado, es decir, pasear al perro «con correa». De lo contrario, existe el riesgo de que el perro se sobrecargue. Su veterinario puede aconsejarle sobre el uso adecuado de los analgésicos. Nota: ¡La aspirina y el paracetamol son menos adecuados para los perros!

2. Evitar que la situación empeore
Por supuesto, queremos evitar que la dolencia empeore. Esto se puede conseguir de varias maneras.
a. Cirugía. Es especialmente importante cuando hay fragmentos sueltos de cartílago en una articulación, ya que pueden causar mucho daño. Además, hay que corregir la inestabilidad (por ejemplo, en caso de roturas de ligamentos cruzados en la rodilla).
b. Hay que combatir el sobrepeso. ¡El sobrepeso es nefasto para las caderas, la espalda y las rodillas! Su veterinario puede aconsejarle sobre cómo adelgazar de forma responsable.
c. Ejercicio responsable: con regularidad, pero no durante demasiado tiempo. Es mejor 10 veces al día durante 10 minutos que 2 veces durante una hora. El movimiento en línea recta al trotar junto a la bicicleta es mejor que lanzar pelotas. El movimiento pasivo de la articulación afectada, realizado por el propietario varias veces al día, suele ayudar a la recuperación y a la prevención. La fisioterapia también puede ser una solución en algunos casos.
d. ¡Una alimentación de buena calidad, sobre todo en el caso de los perros jóvenes que aún están creciendo! Algunos tipos de pienso para cachorros contienen una cantidad excesiva de vitaminas y minerales, lo que, en realidad, tiene un efecto contraproducente.

3. Favorecer la regeneración del cartílago articular
Existen numerosos complementos alimenticios en el mercado que afirman favorecer la regeneración del cartílago. Se sabe que algunos de ellos (probablemente) lo hacen, pero aún es necesario realizar muchas más investigaciones.

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